¿Tienes interés en conocer qué es o para qué se utiliza un estudio de fertilidad? No te preocupes. Desde el Centro Ginecológico Victoria vamos a aprovechar estas nuevas líneas de nuestro blog para tratar de explicártelo al completo. ¿Estás preparado? ¡Esperamos que te sea de gran ayuda!

Somos grandes especialistas en este campo. Ofrecemos distintos servicios médicos. Contamos con profesionales comprometidos con tu bienestar y con amplia trayectoria en ginecología, obstetricia, fertilidad… Además, nos encanta ofrecerte asesoramiento y recomendaciones. No hace mucho, en este mismo espacio, ya os hablamos sobre los trastornos más comunes del ciclo menstrual. En esta ocasión, vamos a centrarnos en otro punto también muy relevante: los estudios de fertilidad.

El estudio de fertilidad es el primer paso en un procedimiento de reproducción asistida. Es la forma de contar con un diagnóstico clínico en el que se compruebe la normalidad del aparato genial de la mujer. Del mismo modo, se comprobará que un embarazo se puede llevar a término sin ningún tipo de complicación, detectando hasta la más mínima patología que pudiera ocasionar problemas.

Puntos importantes a saber

En lo que respecta al momento idóneo para iniciar un estudio de fertilidad, tenemos que tener presente que debe iniciarse en el momento en el que una mujer esté buscando un embarazo. Como puedes imaginar, la edad es un factor clave en todo este asunto. Si la paciente es menor de 35 años, siempre se puede contar con un periodo que comprenda un año para la búsqueda de un embarazo natural antes de realizar este examen.

En caso contrario, si nos encontrásemos ante una mujer que es mayor de 35 años, solo se permitirá un plazo de 6 meses para esa búsqueda natural del embarazo antes de llevar a cabo el estudio de fertilidad.

En qué consiste un estudio de fertilidad

En un estudio básico lo que se realiza es un análisis de la fertilidad femenina y masculina. En el caso de la mujer, la primera valoración que se hace es sobre la reserva ovárica. Se realiza mediante un recuento de folículos en los ovarios a través de dos pruebas: ecografía transvaginal y analítica hormonal.

Si hablamos del hombre, lo que centra el estudio son las condiciones del esperma. Es lo que se conoce como seminograma. En él, se analizan aspectos como la concentración de espermatozoides, la movilidad o la morfología.