Seguro que eres consciente de que la obesidad tiene relación con multitud de patologías como la diabetes y los problemas cardíacos. La cuestión es, ¿influye de algún modo en la fertilidad? La respuesta es sí. 

La obesidad puede derivar en muchos trastornos que pueden repercutir de forma muy negativa en la fertilidad, complicar las cosas a la hora de  lograr un embarazo y, una vez que la gestación está en marcha, entrañar serios riesgos tanto para la madre como para el bebé. Hablamos tanto de embarazos tradicionales como de aquellos se logran tras someterse a técnicas de reproducción asistida. Muchos estudios médicos apuntan a que el 12% de los casos de infertilidad primaria vienen motivados por problemas de sobrepeso. 

En las mujeres, la obesidad provoca alteraciones hormonales esenciales para el correcto funcionamiento de los ovarios. Una mujer obesa (con un IMC mayor de 30) que pretenda someterse a un procedimiento de reproducción asistida debe antes bajar de peso hasta alcanzar niveles entendidos como saludables. En el caso de los hombres, un IMC superior a 30 reduce la cantidad de espermatozoides y provoca que estos tengan menor movilidad.

Obesidad y capacidad para concebir 

 

Uno de los grandes trastornos relacionados con la obesidad de las mujeres es el síndrome de ovario poliquístico (SOP). Esta patología provoca anovulación y, por ende, esterilidad. Para diagnosticarlo tienen que concurrir dos de los siguientes síntomas al menos:

  • Menstruación irregular
  • Ovarios agrandados con folículos de pequeño tamaño
  • Exceso de hormonas andrógenas
  • Hipotiroidismo
  • Defectos de la fase lútea
  • Exceso de estrógenos

El éxito de la estimulación ovárica para la obtención de ovocitos está vinculado al peso. En mujeres con obesidad, la dosis de hormonas que hay que administrar aumenta significativamente. También los posibles efectos adversos.

En el hombre, un exceso de peso corporal puede derivar en una reducción del recuento espermático o reducir la actividad del esperma. En situaciones de sobrepeso y obesidad puede reducirse el recuento y concentración de espermatozoides hasta en un 21,6%. En casos de obesidad mórbida el porcentaje se dispara hasta un 23,9%.

Riesgos en un embarazo con sobrepeso u obesidad

 

  • Diabetes gestacional

Suele aparecer durante el segundo trimestre. Si no se trata, el bebé corre el riesgo de macrosomía (peso al nacer superior a 4 kg), hipoglucemia, defectos nerviosos o cardíacos y muerte fetal en el útero. Se incrementa además el riesgo de parto por cesárea, preeclampsia e hipertensión arterial.

  • Hipertensión arterial

Una de las complicaciones más serias que se pueden dar durante el embarazo. Se suele desarrollar durante el tercer trimestre y aumenta el riesgo de toxemia (preeclampsia) asociada a la proteinuria (pérdida de proteínas en la orina).

  • Preeclampsia

Patología del embarazo que se manifiesta por la elevación de la presión arterial y proteinuria. También se da un aumento de peso con edema.

  • Aumento de cesáreas

Programadas o de emergencia. Esto se debe a la macrosomía fetal, peso superior a 4 kg al nacer.