El sangrado de implantación es un fenómeno natural que indica el inicio de la gestación. Este manchado no es grave en la mayoría de los casos, aunque muchas mujeres se asustan cuando lo experimentan.

Como clínica de fertilidad especializada en método ROPA de embarazo en Madrid, así como en otras técnicas, te explicamos en qué consiste este sangrado.

Sangrado de implantación, ¿qué es exactamente?

Cuando el embrión se adhiere a la pared uterina, rompe algunos vasos sanguíneos. Entonces se produce un ligero sangrado. Suele tener lugar unos 10-14 días después de la fecundación y no tiene por qué indicar ningún problema. 

Debemos tener en mente que el endometrio tiene un tejido que permanece siempre muy bien irrigado. Esto hace que pueda haber sangre por otras razones naturales que no indiquen peligro ninguno.

¿Cómo es ese sangrado?

Este sangrado, que se produce en tres de cada diez mujeres, no tiene por qué darse en todos los embarazos de una misma mujer.

Puede coincidir también con el manchado de la fase lútea:

  • Textura más ligera que la de la menstruación
  • Su intensidad también es menor
  • Rojo muy oscuro casi marrón
  • Es leve e intermitente
  • Puede durar desde un par de horas hasta un par de días

Así se produce la implantación

La implantación es el proceso por el cual se implanta un embrión en el endometrio y se adhiere a él. Si todo ocurre con normalidad, se iniciará la gestación.

Implantar el embrión inicia la síntesis de la hormona Beta-hCG que es la que, una semana después, se analiza para confirmar si se ha logrado el embarazo.

El sangrado de implantación significa que el embrión está perfectamente conectado con el tejido del endometrio, por ello rompe los capilares superficiales para formar otros nuevos que lo unan a él. Estas conexiones servirán para alimentar al embrión a través de la futura placenta.

Como te explicamos, este sangrado es totalmente natural y común, aunque siempre debes consultar a tu ginecólogo/a ante cualquier duda.

Síntomas y tratamiento

Los síntomas de este manchado son muy similares a los del síndrome premenstrual. Por supuesto, cada mujer lo experimenta de una forma distinta, así que pueden variar ligeramente de una persona a otra:

  • Dolor en la zona pélvica
  • Náuseas
  • Molestia en los pechos

También se pueden padecer estos síntomas por embarazo, sin que haya habido sangrado.

Si lo experimentas, no debes preocuparte, pues no supone ningún riesgo para el embarazo.

No es necesario ningún tratamiento, ya que se trata de molestias muy leves. En caso de notar ese sangrado por implantación, simplemente acude a tu ginecólogo para que te asista y compruebe que es parte normal de tu embarazo.

Sabemos que el tiempo de espera entre la transferencia y la prueba de embarazo en sangre se percibe eterno. Sin embargo, no te recomendamos hacer un test en casa, pues podría aparecer un falso positivo o negativo. Para evitar errores, sigue siempre las indicaciones que te proporcionamos en la clínica.